INTELIGENCIA ARTIFICIAL: QUÉ ES Y QUÉ NO Y SUS APLICACIONES ACTUALES

Por Rocío Cerca

Estoy segura de que en los últimos meses oíste hablar más de diez veces de la famosa “inteligencia artificial” y de los increíbles avances que cientos de científicos alrededor del mundo están alcanzando con esta nueva herramienta tecnológica que parece venir a robarnos el trabajo y apropiarse casi por completo de nuestras vidas.


Seguramente también habrás notado las miles de veces que se la menciona en artículos periodísticos pero no te quedó del todo claro qué es exactamente y cómo funciona, algo que a esta altura, con tanto autobombo, parece que se diera casi de manera mágica.
Para que tengas una idea, el concepto de inteligencia artificial no es nuevo y tiene mucho, mucho tiempo, y su origen se remonta al origen mismo de los primeros sistemas de cómputo, cuando allá por 1936 el matemático y criptógrafo británico Alan Turing diseñó su “máquina universal” –hoy conocida como máquina de Turing-, un dispositivo que constaba de un lector que se movía hacia delante y atrás leyendo las “instrucciones” depositadas en una cinta (memoria) de papel, para luego imprimir letras y números que se derivaban de esas instrucciones. Este sistema que hoy parece rudimentario y sencillo, tenía como objetivo reemplazar el trabajo en extremo complejo de las “computadoras humanas”, es decir, el trabajo de varios hábiles matemáticos que hacían un sinnúmero de cálculos, por ejemplo, para estimar la precisión del lanzamiento de proyectiles durante la guerra.


El excepcional invento de Turing, inspirado en el sistema de cálculo para uso general de Charles Babbage, al que sumó la innovadora idea de almacenar en la misma máquina los programas necesarios para su ejecución, lo llevó a pensar en la posibilidad de que toda máquina podría ejecutar cualquier tarea que se le encargase siempre y cuando se le dieran las instrucciones correctas.

Alan Turing


Fue este invento totalmente adelantado para su época, y la posterior experimentación del propio Turing, el que lo llevó a imaginar la posibilidad de crear en el futuro un ordenador hecho a imagen del cerebro humano que pudiera imitar la consciencia de las personas y actuar de manera autónoma, un proyecto que lo convirtió en pionero dentro del campo que hoy denominamos inteligencia artificial, y cuyo término fue acuñado por John McCarthy en 1956.


Sin embargo, pese lo increíble de este proyecto y a las infinitas posibilidades que nos deja imaginar respecto a su utilización, es casi un deber aclarar que aún hoy, en 2018, la inteligencia artificial como fue pensada en su momento, es decir, como un sistema capaz de imitar el pensamiento y razonamiento de las personas, a la vez que intentaría emular la estructura y funcionamiento del cerebro, está lejos –por lo menos por ahora- de ser posible, aunque esa posibilidad claramente no está descartada.


Así que lo que hoy la mayoría de los medios y empresas llaman muy sueltamente “inteligencia artificial” más que una precisión científica es una estrategia de marketing destinada a llamar la atención y ponerle un poco de condimento a sus tradicionales productos.
Por eso, es necesario que tengas en cuenta que todo lo que escuches bajo esa denominación está asociado más bien, a lo que se conoce como “machine learning”, un subcampo de la inteligencia artificial que sí utilizan empresas como Facebook, Netflix, YouTube, por ejemplo, para maximizar su eficacia al recomendarte que veas tal o cual serie, o agregues a “x” amigo ya que lo tenés en común con otro contacto.


El marchine learning no es más que un conjunto de algoritmos diseñados por humanos por medio del cual se enseña a una computadora a reconocer patrones previa “alimentación” de esa máquina con cientos de datos, para que luego ésta devuelva los resultados más acertados. Para que quede más claro, imaginate que querés que tu computadora identifique en un conjunto de cien imágenes cuáles de ellas corresponden a perros y cuáles a gatos. Como bien sabemos por lo dicho anteriormente, la computadora no puede pensar, y por tanto no sabe qué es un perro y qué un gato. Para ello, el programador debe haberle enseñado antes, mediante carga de datos, todas las razas existentes de perros y gatos para que ésta “comprenda” cuál es cuál y  qué características tiene cada uno. En base a ello, cada vez le pidamos que identifique entre dos fotos cuál es cada uno utilizará esa información que le dimos para determinarlo. Sin embargo, ¿qué pasaría si entre las fotos destinadas a ser inidentificadas se nos cuela la imagen de un auto? ERROR 404: estaríamos en problemas porque allí la máquina no sabría cómo actuar porque nadie le explicó qué es un auto y cómo luce.


Ahora que lo ves, te darás cuenta de que la idea misma del funcionamiento de una computadora como un cerebro no es tan sencilla, no sólo porque nuestro propio cerebro funciona de formas que aún los científicos no han logrado desentrañar, sino que además, el traslado de ese tipo de funcionamiento a un sistema computarizado no es tan fácil tampoco como soplar y hacer botella.


Sin duda el proyecto de crear máquinas capaces de emular nuestro funcionamiento y pensar como nosotros lo hacemos es el gran sueño de la comunidad científica internacional. El robot “humanoide” Sophia, creado por la empresa hongkonesa Hanson Robotics en un intento por llevar a cabo ese proyecto, pero lejos está de ser un robot autónomo ya que su funcionamiento se basa plenamente en mecanismos de machine learning, procesamiento de lenguaje natural y toneladas de scripts proporcionados por los desarrolladores del androide. Sophia no es capaz de contextualizar nuestras preguntas ni de responder deliberadamente, al tiempo que carece de la empatía propia del ser humano para comprender al otro a través de sus estados emocionales o  su lenguaje kinésico. Su proceder está marcado paso a paso por las instrucciones y “situaciones posibles” que Hanson Robotics le programa para respondernos, por lo que la cuestión de su autonomía total aún permanece en un sueño en que la empresas tecnológicas más importantes del mundo continúan trabajando.

One thought on “INTELIGENCIA ARTIFICIAL: QUÉ ES Y QUÉ NO Y SUS APLICACIONES ACTUALES

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Create your website with WordPress.com
Get started
%d bloggers like this: